 |
| |
|
|
 |
LAS MÉDULAS
Declaradas Patrimonio de la Humanidad, son claramente identificables por los rojos picos descarnados que se destacan entre el verdor de castaños y brezos.
Entre los siglos I y IV, los romanos que asentaban en esta región organizaron un sistema de explotación de los depósitos auríferos, esenciales para el mantenimiento de su economía basada en monedas de oro. Se extrajeron unas 500 toneladas del metal precioso durante los 4 siglos que se mantuvieron activos los trabajos.
Dicha explotación se realizaba utilizando la fuerza del agua que fluía por canales horadados en los yacimientos arrastrando la arena y el oro que contenían. El agua era acarreada a una serie de embalses, y una vez liberada derrumbaba las paredes arcillosas de cuyos sedimentos se "lavaba" el oro. A lo largo de las distintas laderas de la comarca se pueden apreciar formaciones rojizas de barro y cantos rodados como resto de los intentos de búsqueda de oro que se llevaron a cabo.
Parte fundamental de esta obra hidraúlica son los canales. Eran necesarios para distribuir el agua desde las zonas de recogida, ríos o fuentes, hasta la zona minera. Recorren los diversos montes, adquiriendo pendientes variables para hacer llegar el agua a los embalses. Esos canales se iniciaban en diferentes puntos elevados de la Cabrera, llegando a alcanzar en ocasiones los 70 kilómetros. Hoy todavía son reconocibles surcando las laderas de los montes desde Corporales a los montes de Yeres, en la proximidad de Las Mádulas.
LLAMAS DE CABRERA
En esta localidad se aprecia una de las muestras del sistema de canalización, pudiendo pasear por la caja tallada en la roca de los mismos, cuya anchura varía entre 90 - 1'50 cm y cuya pendiente media es de medio metro cada 100 metros, y observar algunos de los túneles necesarios para salvar irregularidades del terreno que impedían la pendiente adecuada.
También podemos ver restos de un castro romano (asentamiento de los romanos instalados para la explotación minera).
LAGOS DE LA BAÑA y DE TRUCHILLAS
Declarados en 1990 por la Junta de Castilla y León como Monumento Natural, en ellos se pueden apreciar los efectos del periodo glaciar pleistocénico.
El lago de La Baña se halla a 1.400 metros de altitud. Antes de llegar a él, a 1360 metros, se encuentra otro hermoso paisaje con un lago menor, La Laguna.
PEÑALBA DE SANTIAGO
Recibe este nombre por el color blanco de la cima que corona por encima del pueblo. En sus intrincadas y estrechas callejuelas encontramos una de las más claras muestras de la arquitectura de la región. Destaca en él su iglesia mozárabe. En sus alrededores se encuentra la mítica Cueva de San Genadio y el espectacular Valle del Silencio.
SAN PEDRO DE MONTES
En este pueblo se encuentra el Monasterio de San Pedro de Montes. Gran parte de él se encuentra en ruinas, si bien se puede pasear por los patios interiores entre restos de altos muros y columnatas que evocan los momentos de paz y recogimiento vividos entre ellos.
VIRGEN DEL VALLE
Entre Llamas de Cabrera y Odollo se encuentra la Ermita de la Virgen
del Valle, patrona de La Cabrera.
SANTALAVILLA
La pequeña localidad, prácticamente abandonada, posee unas curiosas cuevas excavadas en la montaña junto a la carretera del pueblo. Eran utilizadas como bodegas para guardar no sólo la bebida sino además algunos alimentos como las castañas.
|
|
|